Un laberinto (del latín labyrinthus, y este del griego λαβύρινθος labýrinzos) es un lugar formado por calles y encrucijadas, intencionadamente complejo para confundir a quien se adentre en él.
Un laberinto es como la vida misma. Unas veces seguimos líneas rectas hacia lo que queremos conseguir, y en otras ocasiones debemos coger intersecciones y bifurcaciones.
En ocasiones sencillo y en otros momentos enrevesado y complejo.
Pero al final sólo hay una salida y una meta. Un inicio y un fin.
De nosotros y sólo de nosotros depende cuantos atajos o desvíos queremos adoptar.
Por ello y porque nadie ha dicho que vivir sea fácil, y no por ello menos enriquecedora, he creado este blog.
Porque la vida es una resolución de continuos problemas y adversidades de las que aprender y mejorar cada día a lo largo de nuestra existencia.
Porque no hay dificultad sin gratificación y cuanto más difícil sea el camino más satisfactoria será la llegada.
Un laberinto es como la vida misma. Unas veces seguimos líneas rectas hacia lo que queremos conseguir, y en otras ocasiones debemos coger intersecciones y bifurcaciones.
En ocasiones sencillo y en otros momentos enrevesado y complejo.
Pero al final sólo hay una salida y una meta. Un inicio y un fin.
De nosotros y sólo de nosotros depende cuantos atajos o desvíos queremos adoptar.
Por ello y porque nadie ha dicho que vivir sea fácil, y no por ello menos enriquecedora, he creado este blog.
Porque la vida es una resolución de continuos problemas y adversidades de las que aprender y mejorar cada día a lo largo de nuestra existencia.
Porque no hay dificultad sin gratificación y cuanto más difícil sea el camino más satisfactoria será la llegada.
